sábado, 17 de marzo de 2012

Chávez y el petróleo venezolano


DOMINGO 16 DE DICIEMBRE DE 2001


Tercer aniversario de la Revolución BolivarianaLa ofensiva contra Chávez
Tres años después de la apabullante elección de Hugo Chávez como presidente de Venezuela,1 el país está que arde. El Ejecutivo y el empresariado son los principales actores de un conflicto que el pasado 10 de diciembre vivió su momento más crítico, coincidiendo con la celebración de un cierre patronal que, en líneas generales, tuvo un seguimiento bastante alto.  La excusa: la reciente aprobación por decreto  de 49 leyes que, desde la óptica de la oposición, atentan contra el libre mercado.  Lo que  subyace: la impotencia de la vieja burocracia y de parte de las clases medias para articular un proyecto nacional serio, coherente y, sobre todo, alternativo al bolivariano. La falta de un liderazgo que contraponer al carisma de Chávez, por demás, no hace sino incrementar la desesperación de los nostálgicos del antiguo régimen
Juan AGULLO
A lo largo de las últimas semanas, en la prensa nacional e internacional las comparaciones entre la Venezuela de Chávez y el Chile de Allende (1970-1973) se han multiplicado. Hace 30 años, en efecto, la estrategia de acoso y derribo contra el ex presidente chileno también pasó por una actitud algo más que agresiva por parte del empresariado. Cuando el control del aparato del Estado (y, por ende, el de la toma de decisiones) está en juego, las clases dominantes saben muy bien lo que quieren. Prueba extrema de ello es la sangrienta intervención militar (liderada por Pinochet) que puso fin a la experiencia de la Unidad Popular en Chile. En el caso actual de Venezuela, sin embargo, los amigos de las comparaciones superficiales suelen olvidar que el propio Chávez es militar de carrera y, por demás, de alto rango.
A decir de no pocos observadores locales, en efecto, parece bastante improbable que los colegas del actual presidente traten de promover -al menos a corto plazo- la restauración de un orden liberal-representativo que, si terminó saltando por los aires hace tres años, fue precisamente debido al grado de incompetencia política, de corrupción moral y de polarización socioeconómica que propició o, al menos, toleró. Chávez, de hecho, constituye un producto típico de la desesperación popular, pero también de la apuesta decidida por un ejercicio redefinido de la democracia como forma de gobierno. Sus niveles de popularidad, no por casualidad -pese a la ofensiva mediática generalizada a la que ha venido siendo sometido desde el comienzo de su mandato- siguen estando entre los más elevados del mundo2 (rondarían el 50%, según la agencia de sondeos Consultores 21).
Arde la calle
*castro-chavez-venezuelaDesde la reseñada perspectiva, los enfrentamientos callejeros que se han sucedido a lo largo de las últimas semanas -sobre todo en Caracas- no han de ser vistos como la consecuencia de una manipulación ejercida desde arriba, sino del notable apoyo popular con el que el presidente venezolano sigue contando en su país. También, obviamente, como el efecto más inmediato de una polarización sociopolítica que, lejos de disminuir, tiende a incrementarse de forma cada vez más aguda. Esto es algo que se encuentra tremendamente ligado a un pesado legado: Venezuela es un país en el que la pobreza -pese a la renta petrolera- ronda la en absoluto desdeñable cifra de 64%3 (porcentaje del cual, por cierto, los bolivarianos extraen la mayor parte de sus apoyos).
En un contexto como el que se viene describiendo, la prensa dista mucho de ser ajena a una crispación del clima sociopolítico que resulta innegable en las últimas fechas. Desde la llegada de Chávez al poder, de hecho, no ha habido un solo día en el que -tanto dentro como fuera del país- no haya sido atacado eso que -por paradójico que pueda parecer- fue calificado por el ex presidente estadunidense James Carter (1976-1980) de auténtica revolución democrática. Al respecto, mucho se ha hablado de la excesiva locuacidad ?por no decir virulencia verbal? con la que Chávez suele dirigirse a sus enemigos políticos pero, al mismo tiempo, no es poco lo que se ha callado en torno de las sutiles maneras con las que suele conducirse esa prensa que, en la Venezuela actual, constituye un fiel reflejo de intereses, valores e incluso estereotipos furibundamente opositores.
Incluso periódicos extranjeros de reputado prestigio se han visto arrastrados por la avalancha. Los elogios son cada vez más escasos, y mientras tanto las críticas se recrudecen. Es lo que hace ya un par de años se encargó de recordarle al director deThe New York Times Michael Nylin (presidente de la sección venezolana de la General Motors): "[...]También me gustaría hablar en torno al tono general de su editorial el cual, como estadunidense que vive fuera de su país, encuentro que, desafortunadamente, es minimizante y, francamente, poco americano. Desde mi posición pienso que el señor Chávez tiene delante de sí una tarea de proporciones monumentales, la cual no será capaz de cumplir aun si la Asamblea Nacional Constituyente lo nombrara monarca durante el resto de su vida. Si la única cosa que el señor Chávez tuviera en su agenda fuera la de construir un nuevo país, esta sería tarea suficiente para dos vidas consecutivas, pero el señor Chávez tiene una tarea más ardua que esta. Debe poner orden en las instituciones, procesos y libertades para cambiar la actitud de la gente" [...].
En todo caso, puntualizaciones aparte y si de violencia se trata, no todo puede colgarse en el debe de terceros. De hecho -también según las encuestas-, si hay un rubro en el que los venezolanos reprueban la gestión de Chávez es en el combate a la inseguridad ciudadana (93%, siempre según Consultores 21). A tres años de su llegada al poder, no en vano, el índice de delitos continúa siendo especialmente elevado, y eso es algo que le resta apoyos al gobierno entre el sector social que se ve más afectado por la misma: las clases medias. Como sea, lo que tampoco se puede olvidar es que se trata -una vez más- de una herencia envenenada producto del progresivo pero imparable proceso de empobrecimiento que -desde hace una veintena de años- viene padeciendo una sociedad venezolana que -durante las décadas de los sesenta y de los setenta- llegó a disfrutar de unos niveles de bienestar y de desarrollo dignos de otras latitudes.
Las pretensiones gubernamentales
A fecha de hoy -tal y como se encargaba de recordar Nylin en su misiva- el trabajo que hay por delante resulta muy grande.Chávez -cuya personalidad no se encuentra ni mucho menos exenta de inclinaciones populistas- podía haber optado por una política trufada de golpes de efecto destinada a mantener intactas sus altas cuotas de popularidad (que en algún momento llegaron a frisar el 80%). Su apuesta, por el contrario, se orientó -desde el principio- a una transformación estructural y, sobre todo, interdisciplinaria, del país. El largo plazo, como consecuencia de ello, se ha convertido en una necesidad perentoria si lo que realmente se quiere es ver resultados.
Los pilares sobre los que se asienta la Revolución Bolivariana son fundamentalmente tres. Por una parte un ordenamiento institucional sin par en el mundo -eso que en Venezuela se conoce con el nombre genérico de V República-, cuyo hecho diferencial radica en la existencia de un poder llamado ciudadano,4 y de otro electoral que, constitucionalmente, se equiparan a los tradicionales Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Por otro lado la promoción de una política petrolera orientada a mantener los precios del crudo por encima de los 22 dólares por barril: algo que, aunque parezca increíble, resultaba inédito desde principios de los ochenta. Por último, la articulación de una estabilidad macroeconómica que, en menos de dos años, ha logrado algo que los gobiernos anteriores no habían conseguido en 30: controlar la inflación5 y, de paso, recibir la consiguiente felicitación por parte del Fondo Monetario Internacional.
Como sea, más allá de las intenciones iniciales están los hechos: tras la abrumadora aprobación de la nueva Constitución -en 1999, con 71.21% de los votos-, Chávez le pidió al nuevo Congreso (unicameral) poderes especiales -la famosa Ley Habilitante-, con vistas a tomar toda una serie de medidas -consideradas urgentes- por decreto. Los anunciados abusos gubernamentales, pese a ser esperados con fruición por prensa y oposición, han resultado prácticamente inexistentes. De hecho, más allá de una serie de casos de corrupción más o menos aislados,6 el presidente venezolano se ha dedicado a legislar sobre cuestiones (como el salario mínimo, los sueldos de los empleados públicos, el débito bancario, la creación de microcréditos o la reforma agraria) que, hasta ahora, dormían el sueño de los justos. Por si todo esto fuera poco, el esfuerzo realizado por el gobierno en los ámbitos educativo (cuyo presupuesto se ha equiparado a lo exigido por la UNESCO), sanitario, fiscal e infraestructural (ya sea en forma de viviendas, ya de construcción de carreteras, de represas o de plantas de producción de gas) ha resultado enorme.
Hasta ahora nadie se había atrevido a discutirle abiertamente a Chávez el esfuerzo modernizador en el que se encuentra embarcado su gobierno. Sin embargo, el vencimiento de plazo de la Ley Habilitante ha marcado un antes y un después: el hecho de que el gobierno aprobara nada menos que 49 decretos de un plumazo no ha tardado en ser presentado -una vez más dentro y fuera del país- como una prueba irrefutable del autoritarismo bananero de Chávez que, por demás, en esta ocasión estaría atentando contra la sacrosanta propiedad privada y estaría en vías de hacerlo --a corto plazo- contra la mismísima libertad de expresión. Los denunciantes, sin embargo, por lo general apenas han solido tomarse la molestia de concretar la fuente real de tanto temor e indignación.
La rémora corporativa
*venezuela-paro-chavezUn simple vistazo a los decretos aprobados, de hecho, no hace sino multiplicar las interrogantes, pero no en dirección del gobierno sino en la de una oposición a cuya cabeza se han colocado medios de comunicación y empresarios. A priori, de hecho, parece bastante sensata la pretensión de reducir la talla de las administraciones públicas; de ejercer controles más estrictos por cuanto al cobro de las pensiones se refiere; de fiscalizar el uso de las subvenciones públicas por parte de las empresas privadas; de pretender que la banca -y no el Estado- sea la que asuma su propia deuda acumulada; de racionalizar y de convertir en progresiva la política fiscal; de crear un Fondo Unico Social orientado -entre otras cosas- a mejorar la nutrición infantil, así como a promover la creación de cooperativas y microempresas; a facilitar el acceso al crédito en condiciones justas; a reformar los decretos preexistentes sobre concesión de obras públicas; a reivindicar el carácter nacional de las reservas gasísticas; a que sea el Ejecutivo quien fije las tarifas eléctricas, o a que las escasas comunidades indígenas existentes en el país recuperen el control sobre sus propias tierras, aguas y subsuelos.
En realidad, como se podrá constatar, se trata de facultades que los gobiernos eurooccidentales y norteamericanos se vienen arrogando desde hace mucho tiempo sin que ello haya dado pie al escándalo, y mucho menos a acusaciones tan graves como las que se le vienen haciendo al Ejecutivo venezolano actual, desde su toma de posesión en general y desde hace unas semanas en particular. De hecho, que Chávez se codee o se haya codeado con personajes -en principio- tan poco recomendables como Fidel Castro, Saddam Hussein, Muamar Kadafi o Kim Jong Il no quiere decir que no respete esos mismos procedimientos democráticos que, en su día, lo llevaron hasta el Palacio de Miraflores.7 En este sentido nos parece oportuno recordar que en un país como Estados Unidos resulta tan habitual que se gobierne por decreto como que sus ciudadanos se vean impelidos a escuchar un mensaje semanal del presidente de turno.
Sea como fuere, lo que ocurre en Venezuela es que la red de intereses corporativos tejidos al calor del antiguo régimen y de una renta petrolera administrada de forma irresponsable y cleptocrática condujeron al país a algo más que a una indignante polarización de la riqueza o a una preocupante desestabilización macroeconómica: en realidad sentaron las bases de una polarización sociopolítica, que no sólo enfrenta a ricos contra pobres, sino a aquellos que -en mayor o menor medida- le sacaron y le siguen sacando partida a los residuos del antiguo régimen (empresarios nacionales y multinacionales, funcionarios públicos y privados, dirigentes sindicales, etcétera), contra aquellos otros que -como bien intuyó Chávez durante su primera campaña electoral- no tienen nada que perder.
Como consecuencia de ello la cuestión que se plantea va más allá de que el Estado retome un papel rector en la definición del desarrollo: básicamente se trata de que la administración defienda los intereses nacionales por encima de los corporativos. Ello, como es obvio, equivale a tratar de transformar el carácter -hasta ahora- dependiente de Venezuela, insertando de esa manera al país en la lógica globalizadora en términos infinitamente más favorables a los que, hasta hace tres años, parecían avizorarse. La experiencia bolivariana constituye, por consiguiente, una rebelión en toda regla contra un destino impuesto. Tanto atrevimiento -añadido al peligro de que el ejemplo cunda en el ámbito geográfico más cercano- explica que la indignación empresarial en relación con Chávez encuentre partidarios tanto dentro como fuera de Venezuela.*
Notas
1 En las presidenciales de 1998, Chávez obtuvo 56.20% de los votos emitidos. Dicho porcentaje aumentó hasta 59% en las elecciones de 2000 (ya bajo la nueva Constitución).
2 Actualmente, por ejemplo, la de Vicente Fox es de 36%.
3 Datos oficiales (2000) de la Oficina Central de Censos e Informática de Venezuela.
4 El llamado poder ciudadano se gestiona a partir de un Consejo Moral Republicano (CMR), encargado de coordinar las actuaciones de la Procuraduría General de Justicia, la Defensoría del Pueblo y el Tribunal de Cuentas. Se trata, por ende, de un poder de control.
5 La inflación en Venezuela es, actualmente, de 7.5%. En 1998 ?año de la llegada de Chávez al poder? era de 29.9% (fuente: ILDIS).
6 Corrupción que en ningún caso resulta comparable al equivalente a cinco planes Marshall que se esfumó del país en la treintena de años que precedieron a la Revolución Bolivariana.
7 Sede de la presidencia de la República Venezolana.


Publicado en: Suplemento Masiosare, La jornada

Desarrollo insustentable


18 octubre 2008

www.el-radical-libre.tkDesarrollo Insustentable 

Desarrollo insustentable

“Sostenibilidad y desarrollo capitalista se niegan mutuamente; no combinan los intereses de la producción humana con los intereses de la conservación ecológica; al contrario, se niegan y destruyen” (L. Boff)El desarrollo sustentable constituye para muchas de las agrupaciones ambientalistas y ecologistas de chile y el mundo su principal bandera de lucha. También son muchos los gobiernos que bajo este concepto buscan legitimarse y promoverse como respetuosos del mundo natural. Así mismo ha servido para que hasta las empresas más dañinas con el ambiente se promocionen como “ecológicas”. ¿Qué quiere decir entonces este concepto?La sustentabilidad se relaciona al hecho de que un determinado recurso o conjunto de recursos naturales permanezcan estables en el tiempo. Así, la utilización actual de un recurso dado no debe comprometer la disponibilidad del mismo para las generaciones futuras. En tanto, como “desarrollo” (dentro del actual sistema capitalista) debe entenderse la continua acumulación de capital, que es la razón de ser del capitalismo. Este desarrollo, por lo tanto, precisa de una cada vez más intensa explotación de los recursos naturales, que satisfaga las necesidades creadas por el propio sistema para acrecentar las ganancias de los dueños de las grandes empresas y no para satisfacer necesidades básicas de la humanidad. Esto último es importante. Se nos quiere hacer creer que el desarrollo es imparable pues es necesario para satisfacer las demandas de la humanidad. Sin embargo esto es falso. Por ejemplo, en chile se habla de crear centrales hidro y termoeléctricas para poder cubrir las necesidades energéticas del país. Pero la verdad es que dichas centrales están destinadas a cubrir las necesidades de ciertas empresas (principalmente mineras), las cuales necesitan seguir produciendo y ampliar dicha producción no para cumplir con demandas reales sino para incrementar sus ganancias, concentrando aún más la riqueza en sus manos.En síntesis, para los apóstoles del “desarrollo sustentable” este concepto significa que los países puedan crecer y prosperar (en términos siempre capitalistas) pero de manera que no se comprometan para el futuro los recursos que hacen posible dicho desarrollo. Esto constituye una contradicción total. El desarrollo capitalista nunca fue, no es y no será sostenible. La destrucción del mundo natural, el continuo deterioro de los ecosistemas junto con las condiciones de vida de la gran mayoría de los seres humanos, son efectos inherentes al capitalismo y que precisamente permiten que este actual sistema de dominación clasista exista. El desarrollo capitalista niega la posibilidad de la llamada “sostenibilidad”.Se hace evidente la contradicción entre desarrollo capitalista y uso sustentable de los recursos naturales, puesto que la creciente acumulación es resultado de un incremento en el saqueo de la naturaleza y la explotación de la fuerza de trabajo humana. Científicos de la talla de J. Lovelock aseguran que ya es imposible hablar de un crecimiento económico sin hacer peligrar nuestra existencia como especie. Ya que el capitalismo no puede hacer sustentable nuestra permanencia en el planeta, y puesto que de seguir así los pronósticos para la existencia misma de nuestra especie son muy oscuros, la única solución efectiva a esta grave problemática es el fin del sistema capitalista y su superación por un tipo de sociedad que no base su desarrollo en el enriquecimiento de unos pocos, sino en el respeto mutuo entre seres humanos y hacia nuestro entorno natural, del que formamos parte.
_________________"Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar. " (Mark Twain)

Biodisel y Transporte


INVESTIGA BUAP PRODUCCIÓN DE ENERGÍA ALTERNATIVA A TRAVÉS DE BIODIESEL

 
Investigadores de la Facultad de Ingeniería Química de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla estudian las propiedades, operación y viabilidad de materias primas utilizadas en la producción de combustibles amigables al medio ambiente.
El proyecto denominado “Obtención de biodiesel en fase heterogénea empleando catalizadores sólidos básicos”, tiene como principal motivación la necesidad de fuentes alternativas de energía dada la disminución de las reservas de petróleo y la generación de contaminantes como óxido de azufre, óxido de nitrógeno, monóxido y bióxido de carbono.
El doctor Manuel Sánchez Cantú, catedrático e investigador de esta unidad académica comentó que para elaborar biodiesel, son necesarios tres compuestos: un aceite vegetal, que puede ser de soya, canola o girasol; un alcohol como metanol o etanol, y un catalizador, siendo por lo general ácidos como el sulfúrico, clorhídrico, nítrico, o bases: hidróxido de potasio o hidróxido de sodio.
Para hacer a este combustible más eficiente, se pueden modificar los dos primeros compuestos, como utilizar el llamado “aceite quemado” que se puede obtener en grandes cocinas, restaurantes o fábricas, en lugar de aceite de girasol, por ejemplo.
“El problema se halla en el catalizador, pues luego de la reacción para obtener el biodiesel, debe pasar por procesos de neutralización y separación, donde se emplean grandes cantidades de agua que después serán desechadas; si el líquido vital se tratase para su descontaminación, implicaría elevar el costo de producción del energético, y los daños ecológicos serían casi los mismos”.
En busca de resolver esta dificultad, se intenta producir dicha reacción con un catalizador sólido en fase heterogénea, es decir, que se encuentre en un estado diferente al de sus otros dos componentes que son líquidos; “esto va a involucrar, primero, que el proceso se vuelva más sencillo y menos agresivo para el ambiente”, dijo el investigador.
Para obtener la materia prima en su forma sólida, se utilizan compuestos como peróxido de magnesio, óxido de calcio, materiales alcalinos, alcalino-térreos o arcillas de tipo hidrocalcita, mismos que se han empleado en la industria de los antiácidos y de los polímeros, como en la producción del PVC, además son estabilizadores del cloro, entre otras aplicaciones actuales.
El doctor Sánchez Cantú explicó que “algunos de los compuestos mencionados para obtener el catalizador se encontraron en sustancias como la cal, otros dado sus características especiales requieren de técnicas de preparación como coprecipitación, furgel, tratamientos hidrotérmicos y mezcla de óxidos”.
Actualmente, la investigación se encuentra a nivel laboratorio, no obstante, se espera la resolución de la patente solicitada para proteger la composición del catalizador, las condiciones en las que activa, se evalúa y los productos que de ello se obtienen.
Hasta el día de hoy “el biodiesel sólo se ha utilizado como una alternativa al diesel pero no hay un motor que trabaje 100 por ciento con éste, por lo que se hacen mezclas; sin embargo este producto se puede emplear también como combustible para calderas y en procesos de producción de energía eléctrica”, finalizó Manuel Sánchez Cantú.

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Publicado en: Comunicación Institucional /Boletines/Boletin Buap/Agosto 2009/INVESTIGA BUAP PRODUCCIÓN DE ENERGÍA ALTERNATIVA A TRAVÉS DE BIODIESEL

La electricidad que genera trasnacional, sólo para consumo de EU
La CRE acusa a alcaldía de Ensenada de poner en riesgo el servicio de luz y gas
Enrique Méndez
 
Periódico La Jornada
Lunes 21 de febrero de 2011, p. 14
La Comisión Reguladora de Energía (CRE) acusó a la alcaldía de Ensenada de haberpuesto en jaque la prestación del servicio de energía eléctrica en el noroeste del país y el suministro de gas en cientos de hogares, comercios e industrias del municipio, al clausurar la regasificadora de Sempra Energy.
Sin embargo, la electricidad que Sempra genera se exporta al sur de Estados Unidos, y el gas que almacena en sus dos tanques –cada uno con capacidad de 160 mil metros cúbicos– es sólo para generar electricidad y no para consumo doméstico y comercial de la zona.
En un oficio del 11 de febrero que el titular de la CRE, Francisco Salazar Diez de Sollano –quien fue presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados por el PAN entre 2003 y 2005–, envió al alcalde Enrique Pelayo Torres, le advirtió que la clausura puso en riesgo la salud y la vida de los ciudadanos de Ensenada.
Salazar Diez de Sollano sostuvo en su carta que la planta de la trasnacional forma parte del plan estratégico del gobierno federal, en particular de la Secretaría de Energía y de la CRE para dotar al país de la infraestructura necesaria para garantizar su seguridad energética, así como propiciar un desarrollo vigoroso de la industria que requiere del gas natural en México.
Indicó que la comisión puede declarar de utilidad pública el almacenamiento de gas de Energía Costa Azul, razón social de Sempra en México.
Asimismo, acotó que solicitaría a la Secretaría de Energía, a cargo de José Antonio Meade, la aplicación de las medidas necesarias para garantizar la continuidad del servicio de almacenamiento de gas natural en Ensenada.
Para argumentar que el municipio no tenía atribuciones para declarar la clausura de la planta, propiedad de una empresa trasnacional, el funcionario sostuvo que de acuerdo con la ley reglamentaria del artículo 27 constitucional, “la actividad del almacenamiento de gas natural es de la exclusiva jurisdicción federal.
“En ese tenor (…) la clausura temporal de las instalaciones de Energía Costa Azul sólo podría ser determinada por la CRE cuando éstas representaran un peligro grave para las personas o sus bienes. Sobre este punto, es preciso subrayar que Energía Costa Azul ha acreditado, de manera estricta y sistemática, el cumplimiento de sus obligaciones y requisitos de seguridad”, afirmó.
No obstante, el 26 de enero la Comisión Permanente recomendó al cabildo de Ensenada clausurar la planta y cancelar sus permisos por la urgente necesidad de detener el visible daño ecológico que la regasificadora causa.
Publicado en: La Jornada

Wikileaks en La Jornada/ Petróleo
La debilidad financiera de Pemex abre la opción de que participe la IP: Garza
En el sexenio de Fox la producción fue muy mal: Jordy Herrera a funcionarios de EU
Se abrió un hueco en las finanzas públicas de un 2.5 del PIB ($375 mil millones a valor actual)
Calderón debe mantener la extracción de crudo o aumentar impuestos, dijo el entonces embajador
Foto
Vista aérea de la plataforma de exploración Bicentenario, ubicada en la sonda de CampecheFoto José Carlo González
Roberto González Amador
Periódico La Jornada
Viernes 16 de marzo de 2012, p. 2
La producción de petróleo en los seis años del gobierno del presidente Vicente Fox Quesada fue muy mal. La extracción de crudo disminuyó en alrededor de 500 mil barriles diarios en ese periodo, situación que abrió un hueco en las finanzas públicas, calculado en 2.5 puntos del producto interno bruto (PIB), unos 375 mil millones de pesos a valor actual. Estas consideraciones fueron hechas por Jordy Herrera Flores, actual secretario de Energía, en reunión privada con funcionarios del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE).
“Herrera está ‘muy preocupado’ respecto de Petróleos Mexicanos” (Pemex), resumió Antonio O. Garza, entonces embajador de Estados Unidos en México, al reportar a Washington la reunión entre los funcionarios del DOE y Herrera, quien en ese momento (marzo de 2007) ocupaba la Subsecretaría de Planeación Energética de la Secretaría de Energía. El cable, parte de la información filtrada a Wikileaks, apunta que la debilidad financiera de Pemex, derivada de su alto endeudamiento, abre la opción a explorar nuevos métodos de contratación con empresas privadas.
Eran los primeros meses de la administración del presidente Felipe Calderón Hinojosa, que empezó en diciembre de 2006. El gobierno se preparaba para su primera celebración del aniversario de la expropiación petrolera, decretada el 18 de marzo de 1938.
En marzo de 2007, Jordy Herrera, un político del círculo cercano al titular del Ejecutivo federal, habló con los funcionarios del DOE sobre una crisis de producción petrolera que podría derivar, en el peor de los casos, en una reducción de los ingresos presupuestales del gobierno de 2.5 puntos del PIB.
Herrera “está ‘muy preocupado respecto de Pemex’. Herrera ‘no sabe qué ocurrió durante el gobierno del presidente Vicente Fox (2000-2006)’, pero la situación con la producción de petróleo fue ‘muy mal’”, cita el cable diplomático estadunidense al funcionario mexicano.
La administración de Calderón, agrega el despacho, tiene dos opciones: mantener la producción al nivel actual (marzo de 2007), o lo más cerca posible de esa marca, o emprender una reforma fiscal, para suplir los ingresos públicos que se dejan de percibir por la declinación de las exportaciones de crudo.
Es, precisamente, el tema de la producción de petróleo uno de los puntos tratados en esa reunión que son reseñados en el despacho diplomático.
México es uno de los tres principales proveedores de crudo a Estados Unidos.
Herrera cree, con base en datos de Pemex que ha visto, que México puede estabilizar su declinante producción de petróleo crudo a un nivel aproximado de 2.5 millones de barriles por día, 17 por ciento abajo de la extracción registrada en ese entonces.
Cinco años después, la información oficial confirma la apreciación de Herrrera en la reunión con los funcionarios del Departamento de Energía de Estados Unidos.
En 2007, la producción de petróleo crudo fue de 3 millones 76 mil barriles por día, que bajó a 2 millones 792 mil barriles en promedio diario en 2008 –una caída de 9 por ciento. Un año después, el promedio fue de 2 millones 602 mil barriles por día, que bajó todavía más, a 2 millones 576 mil barriles en 2010 y a 2 millones 550 mil barriles diarios el año pasado, de acuerdo con cifras oficiales de Pemex. En enero de 2012, el promedio diario de producción fue de 2 millones 518 mil barriles.
Herrera anticipó en esa reunión, celebrada el 12 de marzo de 2007, que en la primera ocasión en que el nuevo gobierno participaría en la conmemoración de la expropiación petrolera, el presidente Calderón hablaría en su discurso sobre lamagnitud de la inminente crisis (petrolera), algo que ningún gobierno hizo antes.
Efectivamente, el 18 de marzo de 2007, esto es, seis días después de la reunión de Herrera con funcionarios estadunidenses, Calderón declaró: Si no actuamos, y pronto, para reponer las reservas, no podremos revertir la reducción en la producción en los últimos años y en muy poco tiempo nuestro país tendrá problemas graves, no sólo para financiar su desarrollo, sino que incluso en lugar de ser exportadores nos convirtamos en importadores netos de petróleo y sus derivados y refinados.
El despacho diplomático refiere la precaria situación financiera de Pemex, válida en 2007 y que no se ha alterado en lo sustancial en 2012.
Dice: Pemex necesita dinero que no tiene. Con una gran deuda, la capacidad de Pemex para contratar nuevo endeudamiento es limitada. La única opción es buscar nuevos métodos de contratación con compañías privadas. Sin embargo, dadas las restricciones constitucionales para la participación de particulares en el sector energético, cualquier movimiento en esta dirección será políticamente difícil
Publicado en: La Jornada

Wikileaks en La Jornada/ Petróleo
Pacto sobre crudo del Golfo disfraza la injerencia de EU
Pascual pone en evidencia el doble discurso del gobierno de Calderón
Defensa de la soberanía en público y acuerdo con Washington en privado
Da experiencia a Pemex y asegura el abasto del vecino del norte: Kessel
Foto
Trabajadores en la plataforma de exploración Bicentenario, de Industrial Perforadora Campeche, Grupo R, con capacidad de perforación profunda y semiprofunda, en el pozo Talipao 1 en el Golfo de México. Imagen de agosto de 2011Foto José Carlo González
Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Sábado 17 de marzo de 2012, p. 2
Más allá del discurso público, la intención del gobierno mexicano al negociar con Estados Unidos un acuerdo sobre los yacimientos petroleros transfronterizos es abrir las puertas del sector petrolero nacional a las compañías internacionales. La afirmación fue hecha por Georgina Kessel –la primera secretaria de Energía del gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa– al ex embajador de Estados Unidos en México Carlos Pascual, según relató el propio diplomático en un despacho al Departamento de Estado.
El 20 de febrero pasado, el presidente Calderón aseguró que el acuerdo entre los gobiernos de México y Estados Unidos para la explotación de yacimientos de petróleo en la frontera marina común del Golfo de México, firmado ese día, se había negociadocon respeto absoluto a nuestra soberanía.
Los reportes que desde México envió la embajada estadunidense a Washington en los meses previos a la firma del acuerdo de explotación de yacimientos transfronterizos ponen al descubierto que el gobierno del presidente Felipe Calderón mantuvo un discurso en público y una posición diferente en las reuniones privadas con su contraparte, de acuerdo con despachos diplomáticos obtenidos por Wikileaks y en poder de La Jornada.
Lo que en realidad buscaba el gobierno mexicano con la negociación, según aseguró Kessel a Pascual, era una ventana de oportunidad para la participación de compañías internacionales en el sector petrolero nacional, reservado por mandato de la Constitución a Petróleos Mexicanos.
Georgina Kessel fue secretaria de Energía de diciembre de 2006 a enero de 2011. Actualmente es la directora general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, un banco de desarrollo que provee financiamiento a gobiernos estatales y municipales.
Uno de los cables sobre Pascual, quien dejó el puesto de embajador en México el 19 de marzo del año pasado a raíz de las filtraciones de Wikileaks, revela:
El embajador preguntó qué es lo que México espera lograr con la negociación (del acuerdo de explotación de yacimientos transfronterizos). Kessel respondió que la reforma energética de 2008 creó una ventana de oportunidad. Públicamente, el gobierno de México hará énfasis en que la negociación permitirá a México defender sus recursos naturales. Kessel explicó la sensibilidad que existe sobre los temas energéticos en México y advirtió que muchos mexicanos consideran el petróleo como parte de su ADN.
Agrega: la secretaria de Energía, Georgina Kessel, dijo al embajador Pascual el 13 de agosto (de 2009) que la propuesta mexicana de negociar un tratado bilateral para la explotación de yacimientos transfronterizos proporciona una ventana de oportunidad a ambos países para avanzar de manera constructiva en el sensible tema de la producción de petróleo. Las negociaciones pueden apoyar los esfuerzos de los dos países para reforzar la seguridad energética, al permitir a la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) realizar alianzas estratégicas con compañías petroleras internacionales.
Y remata: Kessel quiere utilizar la cooperación en el tema de los yacimientos transfronterizos como un medio para incorporar a las compañías petroleras internacionales en el desarrollo de las reservas mexicanas (de petróleo), abriendo las puertas a las compañías petroleras internacionales en el sector petrolero de México.
El interés del embajador Pascual, según relató el diplomático en el cable, era tener una ‘discusión sincera’ con Kessel respecto de un rango amplio de temas relacionados con el sector de la energía.
En el encuentro, realizado el 13 de agosto de 2009, un año después de que se había discutido y aprobado una reforma energética (la del famoso tesorito en aguas profundas del Golfo de México), Kessel planteó que tanto Estados Unidos como México deberían considerar la seguridad energética de América del Norte como la principal motivación para negociar un tratado bilateral sobre potenciales yacimientos transfronterizos de petróleo. Pascual añade en el despacho que la funcionaria mexicana advirtió que la disminución en la producción de petróleo en México volvía a Estados Unidos más dependiente de otras fuentes de petróleo, especialmente Venezuela.
Escribió Pascual a sus superiores en el Departamento de Estado: México tiene un vasto potencial de reservas de petróleo en el Golfo de México, aseguró la secretaria Kessel, pero Pemex no tiene la capacidad técnica para explorar en aguas profundas. Más aun, la reforma energética aprobada en 2008 no permite a Pemex participar en el tipo de alianzas estratégicas que son necesarias para obtener esa capacidad. De acuerdo con Kessel, las compañías petroleras internacionales que operan en la parte estadunidense de la frontera marítima común también se beneficiarían de un tratado bilateral.
Después de describir el encuentro, Pascual comenta en el despacho diplomático lo que en la práctica era –no lo dice así el ex embajador– un doble discurso por parte del gobierno mexicano en este tema.
Así lo expuso Pascual: Los comentarios de la secretaria Kessel muestran que mientras el gobierno de México presentará al público mexicano las negociaciones sobre yacimientos transfronterizos como un esfuerzo por defender los recursos naturales del país, el gobierno ve el tratado como una importante oportunidad para que Pemex trabaje con compañías petroleras internacionales y obtenga experiencia en la perforación (de pozos) en aguas profundas. Por primera vez en décadas, la puerta para una asociación del gobierno de Estados Unidos con México en materia de petróleo se ha abierto.
Sábado 17 de marzo de 2012  
Publicado en: La Jornada